¡Diario al descubierto!

El otro día estaba escribiendo en mi diario, y de repente mi madre me llamó desde la planta de abajo. Yo bajé corriendo y mi hermano, que estaba en la habitación de al lado, entró a mi habitación y ¡cogió mi diario!

 

Empezó a leer y acabó por descubrir TODOS mis secrestos. Al día siquiente corrió a contárselo a todos sus amigos, ¡hasta a los de mi clase!

¡Mi hermano es un malvado! ¡Tierra trágame! ¡GLUUUUPSSSS!

 

Nerea,11 años